miércoles, 31 de marzo de 2010
Estos son mis principios. Si a usted no le gustan, tengo otros.
Es mentira que sea tan fácil perderlo todo. Supongo que ese culillo de whisky de la noche anterior que ronda por el suelo de mi habitación ayudará a mover algo en mi interior. Si la hormiga es cruel y la cigarra una caradura al final o duelo a espadas o a fumar todos como hermanos. Con las manos atadas es difícil suplicar por una muerte más o menos dramática. Esto último depende tanto del consumidor como del tiempo y del espacio. Suponiendo que tocar fondo no es un retiro de fin de semana ¿Cómo y donde hay que parar? Supongo que cuando te partan la cara o te la partas tu solito en un choque de trenes en la india un día que saliste a por tabaco y te liaron. ¿Esto que acabo de pasar era el límite? Muy rápido para poder certificar nada y ante todo recordad que no fue por mezquindad si alguna vez algo hice como lo hicieron aquellos que piensan que hacer siempre lo incorrecto es una forma de acertar.
viernes, 19 de marzo de 2010
Cuando te conviertes en un hombre de la prehistoria antes de cumplir los 26. Cuando todo lo que se supone que tendría que estar ahí ya ha cambiado y esperando esa pequeña brisa a favor se te hace tarde y oscurece. Mis credenciales se las enseño al de la puerta y solo una sonrisa para su puta madre y a hostias es la única forma de acabar la partida. La última vez que acabó la visita guiada me perdí, supongo que no hay más que decir.
lunes, 8 de marzo de 2010
Dolor intenso en la zona lumbar.
¿Cómo crees que no voy a creer en el caos? ¿Que la gente buena obtiene cosas buenas? Mis cojones, tres cuartos. Así se las gastaba el chico de 25 que aún dormía en su cuna. Era una manía que tenía, dormir en su cuna aunque, ni cabía, ni mucho menos podía dormir pero ahí se quedaba encajado horas y horas. Solo, pensando, mascando, rumiando la tensión en el ambiente raspante de una nube gris llamada existencia.
Un día alguien llamó a su puerta y habló con él y por supuesto que hizo otras cosas, pero también lo abrazó y lo arrulló. Al día siguiente se fue y él volvió a su cuna con ese dolor en las lumbares que le asaltaba cada mañana al desencajarse de ella. Llorar es de niños, pensaba con la cara de idiota que tenía encajado en una cuna con un cuarto de siglo en lo alto.
Un día alguien llamó a su puerta y habló con él y por supuesto que hizo otras cosas, pero también lo abrazó y lo arrulló. Al día siguiente se fue y él volvió a su cuna con ese dolor en las lumbares que le asaltaba cada mañana al desencajarse de ella. Llorar es de niños, pensaba con la cara de idiota que tenía encajado en una cuna con un cuarto de siglo en lo alto.
domingo, 7 de marzo de 2010
All in?
Una vez vi mi futuro y lo escribí. Al tiempo lo perdí y decidí inventar otro pero éste sin esfuerzo ni sueño americano, solo la suerte, solo lo que el viento separa en cada bocanada a través de los pulmones de congéneres con genes que les obligan a hacer monadas en manada. Ríos que dan a la mar y yo que ahora vivo en una ciudad con playa sé lo que es perderse en el horizonte. Creando espectros solo con un flequillo perfectamente desordenado, solo con manguitos hechos de hielo floto un rato antes de que se acabe eso de la gorda cantando y todos a sus putas casas que mi casa es muy pequeña para estar tan solo y malhumorado. Alguien se viene a fumar o follar o festejar o fanfarronear. Foldeo, hoy foldeo.
domingo, 7 de febrero de 2010
Gustav y la sima del mundo. Parte I.
Gustav en realidad se llamaba Gustavo pero se hacía llamar así para evitar rimas soeces y comparaciones con la rana. Gustav pensaba que la depresión consistía en llorar por las esquinas, que los psicólogos eran para la gente sin amigos y que el mejor antidepresivo era el alcohol. Gustav tenía todas estas cosas claras y aún más hasta aquella mañana en que no era capaz de salir de la cama ni con el pie derecho ni con el izquierdo. Tras mirar fijamente el reloj marcando las nueve y veintisiete, y veintiocho, y veintinueve se dio cuenta de que estaba en medio de una depresión.
Algo había que hacer, como levantarse y ducharse cuatros días después de que fuera asunto de estado. Sus uñas hace dos semanas que tenían que haber sido cortadas. Gustav llevaba un tiempo pensando y hasta había olvidado a la chica que estaba dormida a su lado. Esta chica era la séptima del mes que se traía del mismo bar. El mismo bar en que conoció a la chica que le hizo dudar. Gustav supone que por eso le gustaba, porque se supone que las mujeres dicen que no cuando quieren decir que sí y ella lo hacía al revés. Sí, definitivamente era rara, y eso le gustaba, eso y esas ojeras. No sabía por qué pero Gustav se volvía loco por sus ojeras. Eh! ,dijo su cerebro, no puedes culpar a esa mujer que apenas conociste una noche de la sima en la que estás. No, se respondió él, pero hubiera sido un gran salvavidas. Hola, dijo la chica que estaba a su lado. ¿Cómo cojones se llama? Pensó él.
Algo había que hacer, como levantarse y ducharse cuatros días después de que fuera asunto de estado. Sus uñas hace dos semanas que tenían que haber sido cortadas. Gustav llevaba un tiempo pensando y hasta había olvidado a la chica que estaba dormida a su lado. Esta chica era la séptima del mes que se traía del mismo bar. El mismo bar en que conoció a la chica que le hizo dudar. Gustav supone que por eso le gustaba, porque se supone que las mujeres dicen que no cuando quieren decir que sí y ella lo hacía al revés. Sí, definitivamente era rara, y eso le gustaba, eso y esas ojeras. No sabía por qué pero Gustav se volvía loco por sus ojeras. Eh! ,dijo su cerebro, no puedes culpar a esa mujer que apenas conociste una noche de la sima en la que estás. No, se respondió él, pero hubiera sido un gran salvavidas. Hola, dijo la chica que estaba a su lado. ¿Cómo cojones se llama? Pensó él.
viernes, 20 de noviembre de 2009
Mi animal es mío y lo saco a pasear no sea que se convierta en gremlim.
Dos whiskys y algo de yerba después todo se difumina. Necesito masturbarme, relajarme, solo necesito un reto, una treta para que mi cerebro no se pudra en la desidia. Rescate de viejos sentimientos políticamente incorrectos por el bien del arte, por el bien de la vida intelectual del siglo XXI. Sucedáneo de ánimo derritiendo los hielos de mi vaso. El escorpión está a punto de morderse la cola porque no soporta las brasas. Letras que bailan sin ton ni son, sin palabras, ideas ni conceptos, solo lluvia copiosa sobre el teclado, solo lo que nos queda cuando queda una hora para llegar una hora tarde. Quieres, puedes, haces, cueces y enriqueces, rompes, quebrantas y destruyes. Reconstruyes viejos castillos de cartas abandonados, fantasmas en los calabozos y almenas. Albricias, hoy no has dormido solo. ¿O sí?
lunes, 9 de noviembre de 2009
Me dijeron que tenía que dar un discurso en la inauguración...
Los gorilas no son monos, los humanos no son gorilas y yo soy un cacahuete. ¿Donde me deja eso? Que hace un fruto seco en medio de tal ensalada mental. Al final solo somos polvo de estrellas que entra por nuestras narices mientras nos respiramos los unos a los otros. Si una cigüeña plantara un nido en mi cabeza ¿me convertiría en un campanario? ¿Mis campanas resonarían más? Dudas, dudas con pan y vino y un chorrito de aceite en el pan para que le dé sabor. ¡Sal! ¿donde está la sal? Que todo es muy soso y yo me quedo muy solo somos los polvos que nunca echamos y las ensaladillas que nunca aliñamos.
Si prefiere hablar con uno de nuestros operadores, por favor, pulse 0.
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