Si quieres también lucho contra
fantasmas. Ya sabes que voy de tipo duro así que ya lloraré en
privado. Estoy cansado pero aguantaré, se me puede apalear siempre y
cuando se me dé también una dosis razonable de Jack Daniel's.
Sinceramente, estoy hecho mierda. Yo intento quitarme al menos este
olor a cloaca y mientras tanto tú echas a correr ¿Dónde está el
mapa? ¿Dónde lo he dejado? Siempre he intentado ser el hombre
impasible para tener templanza por los dos, tal vez sea una estupidez
pero no sé hacerlo mejor. Sigo adelante y puede que acabe ganando
batallas como el Cid pero sigo sin saber si tus canciones hablan de
mí. La culpa es mía por pensar que la tormenta había terminado
pero vivo en Barcelona y como dice un amigo, esta ciudad es bipolar.
Aún así lo que más me jode es que no seas capaz de pedirme un
paraguas en pleno chaparrón. ¿Y yo? Sigo buscando los pedazos de tu
corazón roto por la acera, bajo la lluvia y cegado por las lágrimas.
Al menos habrá que agradecer a esta intensa cortina de agua que no
puedas distinguir si estoy llorando y pueda seguir aparentando ser el
hombre impasible que nunca fui.
miércoles, 21 de mayo de 2014
domingo, 22 de diciembre de 2013
¿Dónde estabas, niño psicótico?
De vacaciones.
Cuando te dan un buen
consejo, nena, hay que cogerlo al vuelo por muy cabezón que seas.
Así, he permanecido dos días enteros despegado del blog de notas,
facebook, instagram o paloma de humo, en fin, cualquier medio de
comunicación que medianamente se pareciera a escribir. ¿De vuelta a
la ciudad? Los francotiradores acechan en cada esquina y como sé que
están condenados a apuntar bien alto, bien alta llevo la cabeza, a
ver si tengo algo de suerte y me agacho a recoger una moneda en el
momento adecuado. Menos mal que aún me quedan un par de refugios,
esta casa de locos y mi nuevo bar (lo siento pero aquí el bar es mío
y no tuyo) ¡Oh! ¡Mira! ¡Una moneda! Ufff... Ésa ha pasado cerca.
En mi portal, la llave no funciona y
cuando estoy a punto de partir la puerta a patadas se abre como si
nada y con la llave ya en el bolsillo. Por ahora me valdrá.
Venga, dale caña a la guitarra, Jose,
que las melodías me ayudan a acompasar mis pensamientos. Vamos
Serch, hazte otro que el ritmo debe ser más lento. Oriol ¿Me vendes
un poco de arcilla? Es para hacer alguien a mi imagen y semejanza.
Alma, dame un poco de calma que comparado con tu estrés, lo mío es
muy zen. No pienso pedir perdón es como si por llamarte Eva te flagelaras por el pecado original. Como mucho me disculparé si
quiero hacer ver que no tengo maldad. Si eres capaz de leer entre
líneas, entre las líneas verás que la cosa no va tan mal y que por
mucho que me queje siempre tengo dónde volver y como
responsabilidades solo tengo un perro maltrecho y mi fe.
Al menos he recupero el ritmo.
viernes, 13 de diciembre de 2013
Victoria y Soledad.
Ahora solo queda apreciar de nuevo los
nuevos pequeños detalles. La media sonrisa que provoca una canción
triste. Los días de enfado y ansiedad. Borrarlos de un plumazo con
cinco vasos de vino y una nueva sonrisa que conquistar. Encontrar una
nueva pizzería a domicilio que acepta tarjetas y reírme con amigos
de nuestra buena mala suerte. Enumeraciones, es lo único que soy
capaz de escribir. ¿Acaso no va de eso la vida? Retahílas repetidas
una y otra vez, viejas letanías que vuelven a volver a mis oídos,
pulmones y gaznate. Nada concreto, solo repeticiones. Esto no es lo
que quería escribir pero al menos he dejado de hablar de ti y de
todo lo que me has enseñado como lastre solo me he quedado tu lado
oscuro convertido en grupo de culto granadino.. Ciao, nena.
Ahora mis penas son las de un poeta
decadente que trabaja para el demonio por un mendrugo de pan, que
arrastra los días hasta el bar a ver si suena la flauta y me acuesto
con Victoria en vez de dormir con Soledad. Metáforas ¿Dónde están
mis metáforas? ¿Al lado del Diazepan? ¿de tito Jack? Las he
perdido, se me habrán caído de los bolsillos mientras dormía con
la ropa de ayer. Algunos a estas alturas habréis dejado de leer,
otros vendréis corriendo a darme el pésame o no me mirareis ni a la
cara pero esto no es autocompadecerse ni autocomplacerse; puede que
tenga algo de onanismo tristón pero sobretodo es práctica,
entrenamiento, tesón.
sábado, 30 de noviembre de 2013
Cine de verano.
No sé por qué me acabo de acordar del
cine de verano de mi pueblo. Tal vez sea que voy a llegar a la
treintena, tal vez que he reconocido durante mi noche de melopea que
por aquel entonces no tenía amigos, tal vez simplemente mi mente me
estaba preguntando si ese recuerdo era necesario. Pura nostalgia
hecha de jirones de sueños rotos. Qué poético, dijo el cazador.
Whisky con hielo, repitió. No entendía nada. Ni mis ganas de llorar
ni mis ganas de reír. Tampoco las de mentir. ¿Qué puedo hacer si
ya no hay trama posible? Tal vez se me suicidaron unas neuronas de
más. Tal vez lo mejor sea quitarme de en medio antes de pudrirme
más. Miedo a la muerte. Eso me hace estornudar todas las noches
justo cuando la pistola apunta a mi sien y mis dedos se comienzan a
tensar. Tal vez debería parar. Tal vez debería desertar. Tal vez
mis dudas no cuentan nada ya. Tal vez debería afirmar con más
rotundidad.
domingo, 24 de noviembre de 2013
Rusa ruleta.
Era todo mentira. Dijo mientras escupía
sangre por un colmillo. La verdad es que cuando te dan una paliza, lo
mejor es hacerte el muerto pero claro, con tanta sangre y bilis en la
boca es difícil mantenerla cerrada. Un cigarro, por piedad,
continuó, no sin cierta ironía. Ahora todo estaba al revés y
andaba él atado de pies y manos a una de esas sillas del Ikea que
todo el mundo tiene en sus casas. Ahora todo había cambiado y era
ella quien tenía la pistola en la mano. Apenas recordaba los
detalles de la misma escena en negativo, había pasado mucho tiempo y
se dio cuenta de que había olvidado incluso las lecciones. Solo
recordaba que la pistola en realidad era un mechero y que al final
solo era como una peli de terror, un viaje alucinante, metáfora de
algo importante, si el director era bueno. Ella le puso el cigarro en
la boca y sacó un encendedor del bolsillo. Esto lo descolocó. ¿La
pistola era de verdad o la chica quería alargar el juego? Tal vez
ella recordaba mejor la escena pasada y quería engañarlo. La
primera calada le hizo toser y ni él mismo tenía muy claro si había
sido por las dudas y miedos, por la paliza o porque la calada la
había dado sin sacarse el cigarro de la boca. Es difícil fumar con
las manos atadas, continuó cuando recuperó el aliento. Ella le
desató una mano y por fin dijo algo: Eres un gilipollas.
Contundente, claro, directo a la sien. Tanto que él no pudo más que
sonreír. Ya me dijo mi madre que no fuera un burro y si no le echo
cuenta a ella es que no tengo remedio. El odio se podía palpar
brotando de los ojos de ella. Él por su parte sonreía pero se le
notaba el ceño fruncido, se le notaba un nerviosismo en el párpado
derecho que no podía disimular. Mira niña, no sé como hemos
llegado a esta situación pero la verdad es que empieza a ser
ridículo así que dejémonos... Se da cuenta de que ella está
apretando el gatillo. Hay que ver como se dilata el tiempo. Él pensó
en el primer beso que compartieron, en aquella noche follando como
perros. En aquella artificial lluvia de agosto, en como roncaba ella
¿Quién se queda con la casa, el coche, el perro y los discos de
Dylan? ¿A quién se abrazará las noches de invierno y con quién
hablará en las que no puede dormir por el calor? Pum. La bala se
acerca y aún le da tiempo a pensar que ya no es tan cabrón mientras
su cigarro va cayendo y descapullándose contra el suelo.
martes, 5 de noviembre de 2013
x+1 copas después.
Es hora de hablar. ¿Quieres un par de
verdades? La primera es mi enfado y la segunda mi maldad. Poca pero
eficiente. El deprimente mundo en el que me encuentro es en parte
culpa tuya pero en otra de mis andares dispares por terrenos
inhóspitos que me hacen llorar, beber, hablar de más y vomitar.
¿Quieres la verdad? La verdad es que por muy cívico que sea tú fuiste la que me echaste de tu vida y no sé si te lo podré
perdonar. La verdad es que sigo queriendo bailar un vals contigo
aunque sea el FINAL VALS (en ingles que mola más). No soy tonto y tal
vez la amiga que dos días después del día fatal me dijo que era tan
sencillo como que me habías dejado de amar tuviera razón pero no
voy a pedir perdón por ser tal vez demasiado calzonazos como dirían
algunos o lo que muchas decís que queréis aunque no sea verdad. La verdad es que, rabieta aparte, empieza a darme igual e igual que
antes de conocerte, solo me quedarán mis teclas y un buen vino aunque esta
vez subo con un perro moribundo. La verdad es que últimamente todas
mis letanías tienen que ver contigo pero también sé que solo es
cuestión de tiempo que solo tenga que tachar el nombre, escribir
otro nuevo y volver a empezar. La única verdad sigue siendo la
verdad.
miércoles, 30 de octubre de 2013
Flechas, flecos y dardos.
Me paso el día intentando dilucidar el momento exacto en que se convirtió en una mentira. Vaya puntería que tienes, justo hoy tenías que tirar a matar. Siempre fuiste Guillermo Tell y yo solamente una manzana más. Ahora solo puedo desgranar cada segundo pasado, emborracharme y vomitar. Justo hoy tenía que ser, la víspera de las únicas noticias que importan más que tú. Hace tiempo que no recuerdas mi calendario y no sé si esto es un atenuante o una pista de lo que nunca quise ver. Si quieres culpamos al tiempo que por aquí está más bien lluvioso, o mejor, al espacio que ha dejado tu ausencia en mi letargo.
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